Qué clase de libro hacer, en realidad
Lo difÃcil de un libro de regalo no es escribirlo. Es decidir qué debe ser. Cuatro opciones cubren a casi todo el mundo. Si la persona tiene una vida que merece registrarse, un padre o una abuela, haz unas memorias o una biografÃa sobre ella; tú aportas lo que sabes y el recorrido hace las preguntas que no se te habrÃan ocurrido. Si el regalo es para un niño, haz un libro infantil con él como héroe por su nombre, con su mascota y las cosas que le apasionan escritas dentro de la trama. Si la persona es lectora y tiene un género favorito propio, escrÃbele una novela en él, que es un regalo más raro y mejor de lo que suena. Y si lo que de verdad quieres regalar es la historia de los dos, cómo os conocisteis, el año que ambos recordáis, el chiste recurrente que nadie más entiende, eso son unas memorias cuyo público es una sola persona cercana. Elegir mal es la principal forma de que estos regalos decepcionen. Una historia genérica con un nombre insertado se lee como genérica por bonita que sea la cubierta.