Cómo escribe unas memorias una IA sin inventarse tu vida
La duda que frena a la mayorÃa es sencilla. Si lo escribe un programa, ¿sigue siendo verdad, y sigue siendo mÃo? El flujo de memorias está construido alrededor de esa pregunta. Nunca arranca de una casilla vacÃa y una suposición. Tú dices de quién es esta historia, qué años abarca, qué temas le pertenecen y quién la leerá cuando esté terminada. Esas respuestas se convierten en una directriz de voz y un perfil de lector que acompañan a cada capÃtulo, para que el libro suene a la persona que lo cuenta y no a un programa. Después, y antes de que se descuente un solo crédito, el motor lee tu descripción y extrae los hechos que ha encontrado en ella: las mudanzas, las pérdidas, el trabajo, las bodas, los años. Te muestra esa lista y te pide que la corrijas. No se escribe nada a partir de un dato que tú no hayas confirmado. El orden es lo esencial. La mayorÃa de las herramientas de escritura te entregan un borrador terminado y te dejan buscar dentro las partes equivocadas. Aquà primero se establece qué es cierto y luego se escribe. Lo que aporta el programa es estructura, ritmo y frases. Lo que aportas tú es la vida, y ningún paso del proceso te pide que la entregues.